Connect with us

Tendencias

Las devastadoras consecuencias de un mundo sin abejas

Publicado hacen

en

La polinización de las flores es vital para la alimentación, para la biodiversidad, y mantiene el equilibrio del ecosistema tal y como lo conocemos, pero las abejas unas de las principales encargadas de esta misión, están desapareciendo, entérate mas en esta nota.

Como muchas otras especies de insectos, las poblaciones de abejas del mundo están disminuyendo.

La actividad humana y la destrucción de los espacios verdes que necesitan para alimentarse han reducido considerablemente las colonias en varias partes del planeta, amenazando sustancialmente el futuro de la población mundial.

El declive de las poblaciones de estos insectos llevó en el 2007 a acuñar un nuevo término, el problema de colapso de colonias (Colony Collapse Disorder, CCD), cuyas causas y soluciones aún son materia de investigación.

Desorden de colapso colonial CCD

Los himenópteros entre los que se encuentran las abejas,  es uno de los grupos más afectados, según el estudio: Declive mundial de la entomofauna: una revisión de sus impulsores, publicado en la revista Science.

Hay 1. 400 millones de insectos en nuestro planeta por cada persona y, según David MacNeal en su libro Bugged, necesitamos cada uno de estos “impulsores mundiales” para mantener el equilibrio de los ecosistemas.

Día Mundial de las Abejas | Síntesis Tlaxcala

Las crisis en la explotación de las abejas han sido un tanto esporádicas en la historia de la apicultura, pero a finales del siglo XX se detecto un declive sostenido en varios países. En 2007 los abundantes informes en Norteamérica, según los cuales varios apicultores reportaban perdidas de entre el 30 y el 90% de sus colmenas, llevaron a definir el CCD, para el cual se sugirieron múltiples posibles causas.

¿Cuáles son las causas del CCD ?

Ha habido muchas teorías sobre la causa de la CCD, y las investigaciones se enfocan en estos factores:

  • Aumento de las pérdidas debido al ácaro varroa invasor (una plaga de las abejas melíferas).
  • Enfermedades nuevas o emergentes como el virus de la parálisis aguda israelí y el parásito intestinal Nosema.
  • Envenenamiento por plaguicidas por exposición a plaguicidas aplicados a los cultivos o para el control de insectos o ácaros en la colmena.
  • Estrés la experiencia de las abejas debido a prácticas de manejo como el transporte a múltiples ubicaciones en todo el país para brindar servicios de polinización.
  • Cambios en el hábitat donde se alimentan las abejas.
  • Efectos del cambio climático
  • Forraje inadecuado / mala nutrición.
  • Posible estrés inmunosupresor en las abejas causado por uno o una combinación de los factores identificados anteriormente.

El equilibrio de la vida, tal y como la conocemos, depende de estos insectos polinizadores. Sin embargo, casi la mitad de las abejas están amenazadas, según un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

 

El papel de las abejas en la polinización

Casi nueve de cada diez plantas con flores dependen de diferentes animales para su polinización. Entre estos, la abeja europea (Apis mellifera), la especie de abeja más común y extendida en todo el mundo a través de la apicultura, es el visitante más frecuente de las flores que observaras en la naturaleza.
Día Mundial de las Abejas. Éste es el peligro de su extinción
Se sabe que las abejas son las encargadas de polinizar un tercio de nuestros cultivos, como árboles frutales, bayas, hortalizas o incluso alfalfa; no así otros como maíz, tubérculos y raíces (como patatas y zanahorias) o verduras de hoja.
En la naturaleza, alrededor de 5 especies vegetales dependen directamente de las abejas, mientras que casi la mitad de las otras especies son ignoradas por estos insectos.

Adiós a la seguridad alimentaria

La polinización que realizan estos insectos es parte del proceso natural que hace posible que las flores sean fecundadas para dar semillas y frutos para la alimentación de la cadena; esto significa que es la piedra angular de la biodiversidad, pero también de nuestra seguridad alimentaria.

En el mundo una tercera parte de los alimentos dependen de las abejas, así como un 90% de las plantas silvestres con flor, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).

¿Qué pasaría si las abejas desaparecen?

El impacto de la desaparición de los insectos, con especial atención en las abejas, sería dramático, no solo a causa de su función como polinizadores, sino como base de la cadena trófica, ya que los insectos son el alimento de miles de especies de pequeños mamíferos, que a su vez son el alimento de otros mamíferos, y así hasta completar una cadena alimenticia que se derrumbará si no actuamos ya.

¿Cuál es la solución frente a este problema? 

El impacto de la desaparición de los insectos en general, especialmente de las abejas, sería catastrófico, ya no solo a causa de su función como polinizadores que ya en si es bastante importante,  sino como base de la cadena trófica, ya que los insectos son el alimento de miles de otras especies de pequeños mamíferos, que a su vez son el alimento de mas mamíferos, y así hasta completar una cadena alimenticia que se derrumbará si no actuamos ya.

“A corto plazo, el primer paso es prohibir los productos tóxicos para las abejas, y la solución definitiva es la adopción de la agricultura ecológica como única vía para una producción de alimentos respetuosa con todos los habitantes del planeta”.

Exige Greenpeace en su informe.

La agricultura ecológica asegura una producción sana y sostenible, ya que protege el suelo, el agua y el clima, promueve la biodiversidad, no contamina el medioambiente con agroquímicos ni transgénicos y respeta la salud de las personas.

La biodiversidad, la agricultura y nuestra alimentación dependen en gran medida de los insectos polinizadores en general.
“Su salvaguarda es un reto importante para la humanidad que se debe afrontar sin más demora”. (Greenpeace)

 

Fuente 1 / Fuente 2

Este post Las devastadoras consecuencias de un mundo sin abejas apareció en Cerebro Digital.

* FUENTE DEL ARTICULO: cerebrodigital.net